¿Adiós Inevitable?
Viernes dificil. Un amigo fué despedido de la firma.
Un hecho doloroso que inevitablemente asocio con la reciente película de Clint Eastwood "Million Dolllar Baby", consagrada en Hollywood de la manera mas sorprendente en la historia del cine. Nuestra historia del viernes es una variante de la anécdota del film, con excepción de los guantes.
Amigo, lo siento por ti, pero cometiste varios errores que tuvieron como consecuencia tu despido. Al menos Hillary Swank, se equivocó por un breve instante y pagó un precio demasiado alto. En tu caso, amigo, te equivocaste muchas veces en muy poco tiempo y el final era inevitable. Esta es una lección, una experiencia. Si asimilas este aprendizaje, vas a llegar lejos. Tu calidad y competencias lo merecen. Recuerda a Clint: "Nunca bajes la guardia..."
También tengo un mensaje para mi otro amigo, el otro protagonista de esta historia. Tuviste que tomar una decisión muy dura. La respeto. No tuviste alternativa e hiciste el manejo gerencial que la situación exigía. Pero tienes que tomar en cuenta tu realidad.
Si quieres saber lo que tengo que decir, si vale la pena escuchar a un amigo; un amigo que te debe la vida (si, la vida) y que por ello te aprecia entrañablemente, debes leer.
El talento de una organización con alta rotación de personal, es lo mas dificil de retener en el mundo empresarial. La mayoría de quienes ingresan a una firma de consultoría tienen una agenda propia, y este pasaje es considerado apenas como un salto cualitativo hacia otras organizaciones. Quien tiene vocación de poder, liderazgo y "marketing", intentará llegar a ser socio, no hay duda.
Pero no todos son líderes. Existe tambien una manipuladora profesional, quien en abierta e impúdica actitud se dedica a repartir golpes y a maltratar al personal a su cargo. En actitud provocadora intenta filtrar a sus potenciales competidores, como en un ring de boxeo.
Tu sabes, caro amigo, de quién estoy hablando. De esa mujer horrenda, baja y crispada, cuyo daño ocasionado a tu organización percibirás a largo plazo; una organización desmotivada y presa de todas las oportunistas, cual cohorte de bufonas, que anidan tras un cúbiculo de oficina. Las mas serviles cagatintas, prestas comos perras de presa a reverenciar a su amada pseudolider. Mientras tanto, honestas y competentes personas deben convivir con esta realidad laboral o abandonar el barco.
En algun momento del tiempo, tu organización, el trabajo de tantos años y vicisitudes, colapsará y no captará los clientes habituales. La raya será por la calle del medio. Ante semejante mojiganga y bochinche, toda reacción será tardía. Total, ellos saben que te vas (hacén la cuenta de los días o los meses que restan para tu inevitable abandono. 2 años?). Ellos escarban por su herencia, jadeantes y patéticos... Es lo único que saben hacer estos mediocres gerentes que conforman tu tren ejecutivo. Esperar que todo les caiga del cielo y tener su corte de bufones a la orden.
Amigo, reflexiona. Estás a tiempo de iniciar una reestructuración, no te faltarán gerentes competentes y que dominan el arte de las relaciones públicas con tal destreza como tu los necesitas. Están allí. Allí adentro. Esperando. No olvides las lecciones de Ramón...
Un hecho doloroso que inevitablemente asocio con la reciente película de Clint Eastwood "Million Dolllar Baby", consagrada en Hollywood de la manera mas sorprendente en la historia del cine. Nuestra historia del viernes es una variante de la anécdota del film, con excepción de los guantes.
Amigo, lo siento por ti, pero cometiste varios errores que tuvieron como consecuencia tu despido. Al menos Hillary Swank, se equivocó por un breve instante y pagó un precio demasiado alto. En tu caso, amigo, te equivocaste muchas veces en muy poco tiempo y el final era inevitable. Esta es una lección, una experiencia. Si asimilas este aprendizaje, vas a llegar lejos. Tu calidad y competencias lo merecen. Recuerda a Clint: "Nunca bajes la guardia..."
También tengo un mensaje para mi otro amigo, el otro protagonista de esta historia. Tuviste que tomar una decisión muy dura. La respeto. No tuviste alternativa e hiciste el manejo gerencial que la situación exigía. Pero tienes que tomar en cuenta tu realidad.
Si quieres saber lo que tengo que decir, si vale la pena escuchar a un amigo; un amigo que te debe la vida (si, la vida) y que por ello te aprecia entrañablemente, debes leer.
El talento de una organización con alta rotación de personal, es lo mas dificil de retener en el mundo empresarial. La mayoría de quienes ingresan a una firma de consultoría tienen una agenda propia, y este pasaje es considerado apenas como un salto cualitativo hacia otras organizaciones. Quien tiene vocación de poder, liderazgo y "marketing", intentará llegar a ser socio, no hay duda.
Pero no todos son líderes. Existe tambien una manipuladora profesional, quien en abierta e impúdica actitud se dedica a repartir golpes y a maltratar al personal a su cargo. En actitud provocadora intenta filtrar a sus potenciales competidores, como en un ring de boxeo.
Tu sabes, caro amigo, de quién estoy hablando. De esa mujer horrenda, baja y crispada, cuyo daño ocasionado a tu organización percibirás a largo plazo; una organización desmotivada y presa de todas las oportunistas, cual cohorte de bufonas, que anidan tras un cúbiculo de oficina. Las mas serviles cagatintas, prestas comos perras de presa a reverenciar a su amada pseudolider. Mientras tanto, honestas y competentes personas deben convivir con esta realidad laboral o abandonar el barco.
En algun momento del tiempo, tu organización, el trabajo de tantos años y vicisitudes, colapsará y no captará los clientes habituales. La raya será por la calle del medio. Ante semejante mojiganga y bochinche, toda reacción será tardía. Total, ellos saben que te vas (hacén la cuenta de los días o los meses que restan para tu inevitable abandono. 2 años?). Ellos escarban por su herencia, jadeantes y patéticos... Es lo único que saben hacer estos mediocres gerentes que conforman tu tren ejecutivo. Esperar que todo les caiga del cielo y tener su corte de bufones a la orden.
Amigo, reflexiona. Estás a tiempo de iniciar una reestructuración, no te faltarán gerentes competentes y que dominan el arte de las relaciones públicas con tal destreza como tu los necesitas. Están allí. Allí adentro. Esperando. No olvides las lecciones de Ramón...
